El proyecto “Comercio justo y emprendedores rurales” construye espacios de equidad
Heifer Ecuador trabaja con campesinas y campesinos de variados ecosistemas, comprometidos con el mejoramiento de su calidad de vida y con la naturaleza. Esto nos ha permitido transitar por un camino de aprendizaje mutuo en muchos temas, entre ellos la gestión del compartir de recursos, ya que son las propias organizaciones las encargadas de reglamentar su uso y darle seguimiento, con el acompañamiento de nuestro equipo.Este proceso permite fortalecer a las organizaciones y construir capital social. Si el grupo está bien, los individuos estarán bien, esa es una de las premisas del Sumak Kawsay o Buen Vivir, que es la manera como ha definido, la sociedad de este rincón del planeta, construir su futuro. Es por esto que las historias que contamos, no son solo de una persona, son de muchas. De un grupo. De fraternidades que definen acciones, que no se entenderían y no fueran posibles solo como individuos.Herminia Romero ha sido agricultora desde niña. Para ella el cuidado de la tierra no ha sido ajeno. Cuando se casó, además de encargarse de las tareas del hogar y de velar por su familia, tuvo en sus manos el cuidado de los animales y el entorno de su parcela, como la mayoría de mujeres campesinas. Su esposo trabaja en una hacienda, muchas veces está ausente. Sin embargo, las dificultades derivadas del manejo del hogar, nunca fueron un impedimento para trabajar esforzada y responsablemente en su finca cacaotera. Herminia es fuerte, como los ceibos, árboles que se yerguen hermosos e imponentes en las planicies de la provincia de Manabí, su tierra natal.
Herminia junto a algunos socios de la Corporación Fortaleza del Valle.Desde el año 2014, Herminia es parte de las familias a las que apoya el proyecto “Comercio justo y emprendedores rurales: apoyando la comercialización asociativa de cacao fino de aroma y café para la exportación” de la Fundación Heifer Ecuador, que ejecuta con la Corporación Fortaleza del Valle. Las actividades planificadas dentro de este proyecto, le han permitido a Herminia y a todos los socios de Fortaleza, incrementar la productividad de su finca agroecológica a través de la dotación de abono orgánico, la asesoría en el manejo del cacaotal con podas controladas y la renovación de las plantas. Además, existe una mejora en la nutrición de las familias con la crianza de cerdos y gallinas para lo cual se hacen entregas de alimento para los animales, y se trabaja en el mejoramiento de la infraestructura según la especie; a la par, se trabaja en la diversificación de las huertas familiares en un sistema agroforestal, con productos de ciclo corto y otras especies como yuca, plátano y árboles frutales. Este proyecto además plantea el acceso adecuado a recursos para producir, las familias son provistas de equipos y pequeñas maquinarias para facilitar su labor agrícola como motoguadañas, picadoras y bombas para aplicar los bioles. La huerta de Herminia ahora produce achogchas, cilantro, maíz, yuca, fréjol, pepino y mantiene varios árboles frutales. Ella valora mucho esto, pero destaca un elemento más, los múltiples encuentros a los que ha sido delegada por ser una lideresa de la Asociación Agrícola Quiroga, organización a la que pertenece.Así es como Herminia no solo trabaja la tierra y asegura sus ingresos económicos, también trabaja por sus pares, ella es presidenta de la Caja Rural de Ahorro Comunitario (CRAC) de la Asociación Quiroga que Heifer ha apoyado incrementando el capital, principalmente conformada por mujeres. La CRAC de Quiroga tiene 4000 dólares y unos cerdos que son parte de su fondo rotativo. El objetivo de Herminia en su periodo de gestión es fortalecerla. Esta CRAC tiene 27 socias que acceden a créditos de 50 a 300 dólares, con un interés del 3% mensual. Herminia, que también es beneficiaria de los créditos, nos cuenta que el último que recibió de 300 dólares, le sirvió para alimentar a los 20 cerditos que cría, para las vacunas, suplementos, desparasitantes y para la castración. A otras compañeras les sirvieron para comprar hornos para un pequeño negocio de pan y para comprar especies para las huertas familiares. Las mujeres son responsables con las finanzas y rara vez fallan en sus compromisos. Esta positiva experiencia se está convirtiendo en un ejemplo de manejo financiero, que está siendo replicada en las otras organizaciones que son parte de la Corporación Fortaleza del Valle.


